Cómo realizar un masaje de brazos

Nuestros brazos y manos, poderosas herramientas humanas, son la parte más laboriosa de nuestro cuerpo, y en la mayoría de los casos las más exigidas de acuerdo a las tareas que tengamos asignadas; pero a la hora de prodigarles atención, cuidados y agradecimiento por todo lo que nos permiten llevar a cabo, son las menos tenidas en cuenta hasta que comienzan a dar señales de alarma. Estos síntomas pueden ser: fuertes dolores en los hombros y brazos que a veces no permiten levantarlos, hormigueos, entumecimiento de brazos y manos, edemas, contractura de los músculos de los brazos, pequeños nódulos, pérdida de fuerza, falta de tonicidad muscular.
Esto lo observo frecuentemente en consultantes que realizan tareas pesadas y que demandan mucho esfuerzo continuo, como alzar niños, cargar mercaderías, mecánica, tejer, pintar viviendas, escribir durante muchas horas, realizar diversas artesanías, etc.
Cuando comienzo a dar masajes en un brazo, antes de pasar al otro, les pido que "sientan" la diferencia que hay entre el brazo masajeado y el que todavía no lo está. Se sorprenden muchísimo al comprobar, luego de unos pocos minutos de masajes, que la diferencia es muy marcada entre uno y otro; y en ese momento, al sentir la relajación y el bienestar del brazo trabajado, toman conciencia de lo tensos que estaban.

Esto sucede normalmente cuando perdemos nuestro registro de contractura o de tensión hasta llegar a "acostumbrarnos" a permanecer con los miembros tensos y exigidos continuamente.

Si bien haremos el masaje básico de rotación, este sencillo trabajo puede mejorar notablemente muchos malestares tales como rigidez en la nuca, entumecimiento de los dedos, falta de movilidad, dolor de hombros, nerviosismo, dolores de cabeza, etc.

Para realizar el ejercicio, el brazo a masajear deberá estar relajado, apoyado sobre una mesa, o nuestra pierna.
Y comenzar a realizar, en la parte superior del brazo (sobre el músculo bíceps) movimientos circulares pequeños de rotación, bajando así hasta el codo, sin tocarlo, durante varios minutos hasta sentir el músculo relajado. Luego realizar lo mismo sobre el músculo tríceps, durante unos minutos, sin tocar el codo. Continuamos de la misma forma con la musculatura del antebrazo realizando rotaciones pequeñas y relajando la zona hasta la muñeca también durante varios minutos.
Antes de pasar al otro brazo trataremos de "sentir" la diferencia entre el brazo trabajado y el brazo que todavía no está masajeado. Con este trabajo podrán además, reconocer su cuerpo
Nuestros brazos, agradecidos...