Los beneficios del masaje facial

Karine Arutyunyan enseña cómo incrementar la circulación de la sangre y tonificar los músculos de la cara a través de golpecitos

Los músculos faciales de una de las estudiantes de Karine Arutyunyan se mueven rítmicamente al contacto suave y firme de los dedos y manos de la maestra.

La experta aplica golpes suaves, pellizcos leves en el área de las cejas; presiona con los dedos y con toda la mano en diferentes partes del rostro. Luego sigue con masajes en el sentido contrario a la fuerza de la gravedad, en los oídos, en el cuello y hasta suaves jalones de cabello.

Para Arutyunyan esas técnicas forman parte del "arte de un toque gentil", como llama al masaje facial. Afirma que esos tratamientos pueden hacer "milagros" en la cara de una persona, si se hacen con frecuencia.

"Así como el cuerpo requiere de ejercicios para estar en forma, la cara, la cabeza y el cuello también necesitan de un cuidado especial", asegura.

Según sus enseñanzas, esas partes del cuerpo asimismo deben liberar tensión y merecen un buen descanso. El masaje facial ayuda a lograr esos objetivos a través de la relajación de músculos, el aceleramiento del torrente sanguíneo y el estímulo a las terminales nerviosas de la cabeza.

Asegura que quienes practican los automasajes faciales logran una imagen más fresca y joven junto con múltiples beneficios para el cutis.

"La piel se nutre cuando hay una buena circulación sanguínea y, además, el masaje elimina toxinas", explica. "Se estimulan los músculos, nervios y se previene la flaccidez de los tejidos. En ocasiones hasta se eliminan dolores de cabeza con el masaje; que funciona como una técnica de acupuntura".

La maestra enseña la clase Masaje Facial en el colegio comunitario de la ciudad de Los Angeles, basado en la técnica sueca. Afirma que si una persona tiene una buena capacitación y aprende el entrenamiento correctamente, no tiene por qué pagar a otros para recibir por sus beneficios.

Precisamente el objetivo principal de la clase es que los participantes aprendan la técnica tanto para su uso personal, como para dar el masaje a otra persona.

"Lo óptimo es darse masajes tres veces a la semana por unos cinco meses, al cabo de ese tiempo se notan resultados sorprendentes", afirma. "Para llevar a cabo un masaje facial no se requiere estar en un lugar especial, ni siquiera la persona tiene que estar aislada. Se puede hacer a la hora del almuerzo, cuando se está en medio del tránsito o cuando se ve televisión".

Aunque lo óptimo, dice, es encontrar un sitio tranquilo donde haya un ambiente relajado. Conviene también tener un fondo de música, como la clásica o la usual para meditar.

Sin embargo, una sesión en silencio completo puede lograr mayores beneficios, si así lo desea el cliente.

Arutyunyan aprendió el arte de relajar los músculos faciales en Armenia, su país natal. Además de practicar y enseñar esa disciplina, la profesora hornea postres de su país, decora pantallas victorianas para lámparas, practica la jardinería, sabe cómo depilar con electricidad, trabaja y atiende a su familia, entre otras actividades.

Recomendaciones para practicar el automasaje

* Antes de iniciar la sesión, la persona que va a recibir el masaje debe dejar sus problemas a un lado y relajarse.

* Se limpia perfectamente el cutis. Los poros de la piel deben estar sin impurezas para recibir la crema que va a llegar al organismo.

* El masaje debe ser suave, pero firme. Debe seguir un ritmo constante, no debe ser lento, ni fuerte.

* Se recomienda empezar por el cuello, especialmente la papada. Ese masaje se hace con las manos cerradas y utilizando sólo los nudillos en un movimiento ascendente. Luego se sigue con las otras técnicas.

* La crema o aceite utilizado para el masaje debe agradar a la persona que lo recibe; es importante que disfrute y descanse durante la sesión.

* La duración de un masaje facial es de aproximadamente 20 a 30 minutos.

* Una vez que empieza el masaje se debe continuar hasta terminar

Algunos beneficios del masaje facial

1. La piel y sus tejidos se nutren

2. Se reducen las células grasosas de los tejidos subcutáneos

3. Promueve la regeneración de células.

4. Los nervios descansan

5. Se aumenta la circulación sanguínea

Algunos movimientos del automasaje

* Cuello y papada. Levante con sus dedos o nudillos los músculos del cuello y sobre todo la papada.

* Aplíquese masajes con movimientos circulares desde la barbilla hasta los oídos.

* Haga movimiento lineales ascendentes sobre la frente y rotando los dedos con presión

* Ponga sus manos a la mitad de la parte alta de su cabeza y frote con las dos palmas de las manos con movimientos en diferentes direcciones hasta alcanzar las sienes.

* Con el dedo pulgar y el índice empiece a pellizcar suavemente el área de la ceja desde la nariz hasta la sien. Repita varias veces.