Masajes Durante el Embarazo

¿Por Qué es Bueno el Masaje?

El masaje es un arte curativo con múltiples efectos para nuestra piel, es el órgano más grande de nuestro cuerpo y a través del cual se expresa el sentido del tacto, así como para nuestro sistema nervioso, muscular, óseo, circulatorio linfático, respiratorio, digestivo, gastrointestinal y endocrino.

Por otra parte, el masaje une dos grandes métodos curativos, que son el equilibrio de las energías que se establecen mediante los movimientos de las manos sobre el cuerpo, así como el poder curativo de los aceites de trasporte y esenciales que se utilicen. Ambos elementos empleados son capaces de aliviar una gran cantidad de molestias y le ayudará a sentirse mejor.

Efectos Terapéuticos del Masaje para las Madres

Durante la gestación, el masaje ayudará a la madre a sentirse mejor, reduciendo el cansancio y el estrés, activando la circulación sanguínea y linfática, aliviará la tensión y dolor de espalda debido a los cambios que se producen durante el embarazo y aumento de peso.

Por efecto del tacto y sobre el sistema endocrino, el masaje facilita la inhibición de ciertas hormonas de estrés como la ACTH y catecolaminas. Favorece la secreción de hormonas del bienestar como endorfinas, oxitocina, que facilita el proceso del parto y de prolactina que facilita la producción de la leche.

Durante el período de dilatación en el trabajo de parto y parto el masaje relaja y aporta seguridad y confianza a la madre, preparándola para un parto más fácil y predisponiéndola para tocar y acariciar a su bebé.

Beneficios

  • Entrega una sensación de relajación, tranquilidad y bienestar.
  • Mejora la pauta de sueño.
  • Menor fatiga y gran aumento de la energía.
  • Mejora la postura.
  • Alivia el dolor de piernas y reducción de los calambres.
  • Regulación de los movimientos intestinales.
  • Reducción de las cefaleas.
  • Alivio del dolor de espalda.
  • Estimulación de la circulación sanguínea y linfática.
  • Menor retención de líquidos.
  • Reducción de las venas varicosas y de la formación de estrías.
  • Facilita un fuerte vínculo entre la futura madre con su hijo.

 

 

 

El masaje muscular produce mucha relajación. Durante el embarazo y trabajo de parto su esposo le puede realizar pequeños masajes.

Estos se logran usando las yemas de los dedos o las palmas de las manos, con movimientos rotatorios, suaves y rítmicos sobre los grupos musculares. La mejor posición para los masajes es recostada de lado, apoyando su cabeza en cojines.

Masaje de la espalda: Realice, en la base de la espina dorsal, suaves movimientos circulares.

Presión suave de la espalda: Con la palma de la mano, realice presiones suaves, desde el final de la espina dorsal hasta el cuello.

Presión profunda: Con la yema de los dedos realice una presión profunda en los costados de la región sacra, sin causar dolor.